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10 enero 2020
ARTÍCULOS PUBLICADOS

Muerte en las favelas: los problemas del orden social, la gobernanza criminal, y la violencia policial en Río de Janeiro

Por Beatriz Magaloni, Edgar Franco, Vanessa Melo

Problemática

Los conflictos vinculados a la delincuencia organizada y las guerras entre pandillas por el control territorial han emergido como una de las formas más sanguinarias de la violencia en el mundo. Este artículo caracteriza la variedad de formas de la gobernanza local que las ODs establecen en los territorios que controlan. También explora los mecanismos y procesos que permiten a la policía retomar el control territorial y generar, con ello, un orden social legítimo. Asimismo, se estudian las condiciones donde las intervenciones policiales fracasan y conllevan a incrementos de violencia. Nuestro artículo contribuye a varias ramas de la literatura, incluyendo aquellas sobre la violencia relacionada al tráfico de narcóticos, la gobernanza delictiva, la delincuencia urbana, las estrategias de seguridad pública, y la construcción de Estado.

 

Contexto

Este artículo genera conocimiento sobre una de las intervenciones más importantes en seguridad en América Latina: las “Unidades Policiales de Pacificación” (UPPs) de Río de Janeiro.  Inspiradas bajo los conceptos de policía de proximidad y policía comunitaria, la UPP abandonó sus antiguas estrategias militares al patrullar por las favelas controladas por pandillas y grupos paramilitares. Este artículo aprovecha implementación escalonada de la UPP cuando más de 10,000 oficiales de policía fueron desplegados en aproximadamente 160 favelas para comprender los desafíos que enfrenta el Estado en sus esfuerzos por recuperar el control territorial.

 

Teoría

Un mundo sin policía no es necesariamente una tierra anárquica. Las ODs generalmente establecen formas locales de gobernanza, contienen a la violencia y sancionan delitos como la violación sexual, el robo, y el homicidio, entre otros. Simultáneamente, mientras las ODs mantienen el orden local y se enfrentan violentamente al Estado en la forma de Regímenes Insurgentes, también consiguen coludirse con la policía bajo regímenes Simbióticos. En un escenario así, las intervenciones policiales tienen altas probabilidad de irrumpir la gobernanza criminal que mantiene lo niveles de violencia bajo control. Además, en los regímenes insurgentes las estrategias de policía comunitaria pueden producir resultados paradójicos –por ejemplo, al incrementar el número de asesinatos de policías–y convertir estos territorios en zonas guerra.

 

Por el contrario, es probable que las represiones del Estados mejoren la seguridad local cuando las ODs son incapaces de constreñir su capacidad de violencia o cuando atracan a los residentes, como lo son los regímenes Predatorios, de Bandidos, y Divididos. Bajo los regímenes Predatorios, por ejemplo, las ODs se coluden con el Estado para desfalcar a los residentes –por ejemplo, al extraer impuestos altos e informales mediante la extorsión. Mientras tanto, los regímenes de Bandidos o Divididos, caracterizados por su incapacidad para restringir su violencia o por competir por el control territorial contra otra organización delictiva, suelen comportarse como “bandidos itinerantes.” En estos contextos, la policía generalmente emerge como un jugador clave para controlar la depredación criminal y la violencia. Sin embargo, los Estados rara vez intervienen sobre los regímenes predatorios cuando los criminales, la policía, y los burócratas se benefician, conjuntamente, de la extracción ilícita de rentas.

 

Métodos

Este artículo propone una nueva vía para conducir investigación sobre criminalidad al combinar una extensa cobertura etnográfica, un análisis de texto automatizado sobre reportes delictivos, una encuesta con una muestra amplia, y modelos cuasiexperimentales a partir de indicadores delictivos. Para explorar la variación de los regímenes delictivos, primero se condujo investigación etnográfica en seis territorios seleccionados con base en nuestra tipología. Para generalizar más allá de nuestros casos de estudio y ofrecer evidencia a favor de nuestra teoría, el artículo usa análisis de texto automatizado al cubrirse miles de quejas anónimas y recolectadas por una ONG brasileña e independiente, Disque Denuncia

 

Para demostrar los efectos heterogéneos de las UPPs, este artículo usa datos geolocalizados para hacer el contraste entre las favelas intervenidas y no-intervenidas, a través de una metodológica estadística de diferencia en diferencias. El control territorial fue medido con base en tres términos cuantificables: 

  • reducción en las confrontaciones armadas entre ODs y el Estado, medidas a partir del número de asesinatos por parte de la policía;
  • mejoramiento de la seguridad pública, capturada por las tasas de homicidios y otros delitos comunes; y
  • aceptación comunitaria de la policía, medido a través de una encuesta con más de 5,300 entrevistados.

 

Resultados

  • Como predijo nuestra teoría, la UPP redujo los homicidios y los tiroteos fatales de la policía en los regímenes Divididos y de Bandidos.
  • En los regímenes Insurgentes y Simbióticos, la UPP incrementó la violencia letal y el delito común.
  • De acuerdo con nuestra teoría, la estrategia de policía comunitaria también incrementó los tiroteos fatales y el número de policías asesinados en los regímenes Insurgentes.
  • El Estado se abstuvo de atacar a los regímenes Depredadores controlados por los grupos paramilitares de Río. Sólo un escuadrón de la UPP fue desplegado en un territorio controlado por la milicia y consiguió reducir la extorsión, como indica nuestra teoría. 
  • Los resultados de nuestra encuesta demuestran que las prácticas abusivas de la policía –golpizas, asesinatos de civiles, e invasión extrajudicial de viviendas– reduce dramáticamente la aceptación comunitaria de la policía. 
  • En general, nuestros resultados demuestran que la capacidad del Estado para recuperar el control territorial es influida conjuntamente por los regímenes criminales preexistentes y por las conductas policiales.

 

Conclusiones

  • El cambio sobre el control territorial en última instancia requiere que las comunidades acepten más a la policía que a las ODs, como la encarnación legítima de la fuerza física.
  • Cuando la gobernanza criminal propicia y provee seguridad pública local, el Estado tendría serias dificultades para controlar y retomar el control territorial, porque los residentes generalmente se sienten más seguros bajo el dominio de los capos que bajo la presencia de la policía.
  • Por el contrario, donde las ODs son incapaces de impeler a sus fuerzas armadas de pelear contra otras organizaciones delictivas y de extorsionar a los residentes, es significativamente más sencillo para el Estado retomar el control territorial y crear un orden legítimo.
  • Nuestro artículo también sugiere que al momento de que el Estado falla al sancionar las conductas abusivas de los policías y el sistema de justicia excluye a las poblaciones más desaventajadas, el Estado probablemente fallará en su tarea para retomar el control e imponer su presencia sobre un territorio dado.

 

Referencia

Magaloni, Beatriz, Edgar Franco, and Vanessa Melo (2020) “Killing in the Slums: Social Order, Criminal Governance and Police Violence in Rio de Janeiro.”American Political Science Review 114 (2): 552-572.