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10 enero 2020
ARTÍCULOS EN PROGRESO

¿Cómo las cámaras de uso corporal afectan el consumo de municiones, las detenciones y otras formas de comportamiento policial? Una intervención controlada y aleatoria en Río de Janeiro

Por Beatriz Magaloni, Vanessa Melo, Gustavo Robles

Este documento evalúa los efectos de las cámaras de uso corporal (CUCs) en el comportamiento de la policía a través de una intervención controlada y aleatoria (RCT, por sus siglas en inglés) implementada en Río de Janeiro, Brasil. Los resultados muestran que las CUCs redujeron significativamente el uso de la fuerza letal y disminuyeron el número de informes escritos de la policía.

Problemática

El uso excesivo de la fuerza por parte de los agentes de policía es un problema generalizado en muchas sociedades democráticas. Una política destinada a disminuir el uso excesivo de la fuerza policial es la adopción de cámaras de uso corporal (CUC) que pueden, entre otras, monitorear el comportamiento de la policía y proporcionar imágenes que podrían usarse para sancionar conductas irresponsables. Las CUCs han sido adoptadas por muchos departamentos de policía en los Estados Unidos y en otros países. Sin embargo, ¿las CUCs son efectivas para reducir la violencia innecesaria y aumentar el actuar policial?

Contexto

Más de una quinta parte de los asesinatos de civiles a manos de la policía en 2016 y en Brasil ocurrieron en Río de Janeiro, donde la policía ha interrumpido la vida de cerca de 8,500 personas sólo en la última década. Los niveles de homicidios perpetrados por oficiales están asociados a la estrategia militar dentro de las favelas. En previsión a la Copa Mundial de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016, el gobierno de Río de Janeiro instituyó una reforma de gran alcance con el establecimiento y despliegue de Unidades de Policía Pacificadoras (UPP), una forma de vigilancia policial orientada a la comunidad.

Métodos

El estudio se realizó entre diciembre de 2015 y noviembre de 2016, e involucró a 470 oficiales de policía de varias unidades de la UPP en Rocinha. Dentro de cada tipo de unidad, asignamos unidades al azar (con tres a siete oficiales de policía por turno) en grupos de tratamiento y de control. Las unidades tratadas recibieron CUCs de acuerdo con diferentes protocolos. A las unidades de control no se les asignaron cámaras. Para hacer comparaciones dentro de los grupos, reasignamos unidades a grupos de tratamiento y control en diferentes etapas del estudio. Esto nos permitió comparar el uso de las CUCs y el uso de la fuerza policial entre unidades y para comparar oficiales dentro de la misma unidad en diferentes momentos.

Resultados

  • El cumplimiento del protocolo de actuación policial es un problema clave. A pesar de que la asignación aleatoria de las CUCs se implementó estrictamente, la mayoría de los oficiales se negaron a encender sus cámaras.
  • Las CUCs redujeron el uso de la fuerza letal. Encontramos que éstas tuvieron efectos sustanciales en el uso de la fuerza letal por parte de los oficiales de policía. Los oficiales que participaron en el estudio estuvieron involucrados en 22 de los 28 incidentes relacionados con el uso de la fuerza que ocurrieron durante la duración del estudio.
  • Al restringir la muestra a los eventos que involucran el uso de la fuerza, encontramos que los oficiales de policía que portaron CUCs usaron, en promedio, un 40% menos de balas que los oficiales del grupo de control en incidentes vinculados al uso de fuerza letal.
  • Las CUCs inhibieron la actividad policial. Nuestros resultados sugieren que los oficiales que usan CUCs redujeron sus actividades policiales regulares y se involucraron en menos interacciones con la comunidad, incluidas las detenciones, los registros y los arrestos. Encontramos el efecto contrario entre los supervisores; en contraste, las CUCs presionaron a éstos al aumentar su rendimiento y su productividad.

Conclusiones

El estudio genera una conclusión paradójica: por un lado, las CUCs reducen efectivamente el uso de la fuerza letal, incluso cuando los oficiales se negaron a encenderlas. Por otro lado, los oficiales que portaron CUCs tuvieron menos interacciones con los ciudadanos. Sin embargo, las consecuencias de la inactividad policial siguen siendo ambiguas. Por lo tanto, sugerimos:

  • Ampliar el compromiso institucional. Obtener el apoyo de los superiores de alto rango no es suficiente para implementar y administrar con éxito las CUCs. Además, se debe incentivar la participación institucional en todos los niveles estratégicos dentro de la organización policial para mejorar la efectividad de las CUCs.
  • Ampliar la infraestructura. Los departamentos de policía deben anticipar los requisitos de infraestructura necesarios para almacenar, operar y mantener físicamente el equipo de las CUCs. La infraestructura física implica, pero no se limita a: estaciones de acoplamiento, cámaras, cables, electrodomésticos y una conexión a internet confiable.
  • Mejorar el diseño de protocolos. Para gestionar eficazmente las CUCs las corporaciones policiales deben diseñar y publicitar por adelantado los protocolos para usar efectivamente las cámaras.
  • Mejorar la gestión de imágenes. Es imperativo desarrollar un protocolo para administrar las imágenes recopiladas por las CUCs.